Tu eres un templo que merece amor, respeto, disciplina, conciencia; cuidalo, hónralo, reconócelo como un puente indestructible entre la energía que pones en movimiento y el sonido especial de tu alma, recrea, aviva tu fuego interior, cuando sientas que todo en tu mundo exterior está fuera de control, en ese preciso instante recuerda que siempre depende de tu perspectiva quedarte con lo que te edifica o con lo que te mortifica.

Suelta, rompe, quiebra, destruye las cadenas que te impiden descubrir los matices de tu esencia. Cada una de las personas y experiencias llegan a nuestra vida para enseñarnos, para reflejarnos en ellas y comprendernos. Siempre ten presente que todo lo qué pasa fuera de ti es un reflejo de quien eres y de lo que has elegido experimentar para aprender.

Trabaja a diario en la congruencia entre tus palabras y tus acciones, me encantaría que pudieras sentir que pulir tu carbón vale la pena, que quitar tus capas de lodo con amor no es una lucha sino una inversión, pero soy consciente que mi deseo no cambia por si solo tu realidad, que si lo decides por ti, TU debes tomar ACCIÓN.

Enamórate, vuela lejos y alto, hasta donde quieras, yo te quiero de una forma libertaria y genuina y por eso soy consciente que me dueles porque me importa tu opinión personal acerca de ti y las palabras que a diario has integrado en tu mente como parte de tu vida, las palabras son el puente que te hará crear palacios en tu cabeza, crear la realidad interna que te sumerja en lo genuino y puro o en el dolor y en lo oscuro, ambos, hacen parte de contraste.

Si quieres recorrer las montañas y el mundo, te invito a que te conozcas mejor en esta nueva versión que estas construyendo y que a diario vas puliendo, me encantará apoyarte a pulir lo que creas que puedo aportarte con mi presencia, esencia y energía actual, porque quiero verte brillar y sonreír, te pido si así lo quieres que te unas a esta comunidad para que crezcamos conjuntamente.

Con Melow, recrea el dolor y aprende cuáles han sido las enseñanzas que te va dejando cada herida. 

TODOS SOMOS ENERGÍA EN MOVIMIENTO. Recuerda que la llave maestra ERES TÚ.